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Categoría: Poesía

aparecido #2: Donato
marzo 31, 2021
Donato
magazine de arte desapercibido

Quiero aprovecharme de la totalidad,
Resaltar los sitios vacíos,
Insultar al aburrimiento y a los cajones desbordados de trastos.
Erigirme como jefe supremo de las tropas de asalto,
Comandante electo del pasotismo
Me auto-exilio de la sociedad
Ermitaño extremo en este ilusorio y ficticio planeta.
Me serviré de mi insignificante sabiduría que me conducirá al triunfo.
Insensatez es el núcleo de todos los debates
La nada, el vacío, lo prescindible, son indispensables.
Alucinaciones que nos enseñan los secretos del tiempo y del espacio,
Visiones profetizadas del pasado,
Eyaculaciones cósmicas que manchan el universo,
Quiero vivir en la mentira sin ser por cojones alguien.
Soy el espantapájaros,
Soy el paso en falso,
Soy el cuerpo de Cristo sin transustanciación.

 

Escribir sobre Donato ya es traicionar a su personaje, porque él habita los márgenes –no sé si le gustará que escriba todo esto, la verdad, pero yo lo haré igualmente; porque llevar la contraria es algo que él respeta mucho y yo lo sé–. Cuando le propuse este pequeño cuestionario me dijo que no consideraba su arte un trabajo, sino un acto de libertad. La realidad es que acude a él todos los días. Viví dos años con él, en una casa baja de Granada por la que pasaron cantidad de artistas y personajes extraños; y no pasó un solo día en el que no le viera con la guitarra en la mano, pintando ilustraciones, cuadros –hasta usando el café diluido en agua como tinta– o escribiendo, componiendo, escuchando música. Si algo puedo contaros sobre mi hermano, es que el arte le hace libre. Sombrerito no necesita nada más.

Aprés la vigne (puedes leer el poema haciendo click).

Siempre dice que nació en los 40 y que cumplió la mayoría de edad al mismo tiempo en que las voces negras del soul brillaban en las salas de conciertos. Más tarde, cogió su propia guitarra y tocó en algunos grupos, haciendo giras por el sur de Italia. Escuchando a Wilson Pickett, Marvin Gaye, Sam Cooke, Etta James y Ottis Redding; intentó copiarles igual que hicieron John Lennon, Jim Morrison y otros tantos fumando Winston. Como un beat, vivió su bohemia de los 20 años en Bologna y no le gustó la Universidad, donde se matriculó en Cine y Comunicación Audiovisual; pero sí la vida. No sé en qué época ni qué hizo exactamente allí pero me lo imagino como un personaje más de Paz!, con la guitarra en la mano, hablando desde el cómic –dibujando o escribiendo–, componiendo sin límites, escuchando la liberación del alma en esas calles de color arcilla.

La primera semana que llegó a nuestra casa de Granada, le encontré en el sofá del salón tocando la guitarra. No hablaba ni una palabra de español, no tenía móvil ni ordenador y la guitarra se la había dejado Alfonso –el niño chamán–. Entre su dialecto italiano y mi castellano esponja, nos entendimos bien. Tocaba el White Album de los Beatles porque no tenía ningún aparato para escucharlo. Así se divertía más. Me gusta cuando toca el blues, porque le cambia la cara. Me habla de los negros y de Bob Dylan, ahí tiene sus raíces. Por eso siempre saca el folk que lleva dentro y acaba enseñándome  la música popular de su tierra.

Nos conocimos en la psicodelia, escuchando a los Doors y a Led Zeppelin pero con él he repasado el sonido de todas las décadas del siglo XX, salvo lo más actual –dice que al haber nacido en los 40, la música de ahora no le interesa mucho–. La suya es la consecuencia de caminar sobre ese Olimpo de artistas que él ha ido conformando como cielo propio. Disfruto más de ella cuando es cruda, él solo con la guitarra es capaz de tocar durante horas seguidas, sin cansarse –como aquellos primeros Beatles en Hamburgo, sesión late night–. Su versión más romántica está en el pop de los 80/90 y ahí le delata su edad real. Le he visto hacer música electrónica y también rapear. Aunque no le gusten las etiquetas, sospecho que tiene el oficio de un músico.

En su pintura consigo ver los colores y las formas del universo en el que vive, lleno de ramificaciones, de caras que se multiplican, que se velan de colores cálidos en la oscuridad, de un deseo muy misterioso por trascender en algo casi místico que él llama libertad, rodeado de ironía y de gente. En sus letras se siente el rechazo a los estándares de la sociedad. Los juegos de palabras le sirven para dar música a sus paisajes mentales: celebra la naturaleza desde el refugio más oscuro. Sus mujeres son exóticas, de pelo negro, de piel oscura y sus personajes absurdos, entrañables y universales van del tedio al éxtasis, al surrealismo y a la raíz. Aunque diga que no tiene un método, pinta mucho –conoce a los clásicos–, escribe mucho –ahora es capaz de escribir poemas en castellano– y compone mucho –muchísimo–. A mí no me engaña, todas sus noches acaban con un acto creativo. En nuestra utopía, el trabajo no debería de ser la jaula sino aquello a lo que dedicamos el tiempo y que nos define por encima de cualquier cosa.

No quiero encerrar su obra en ninguna descripción más pero antes de mostraros su trabajo, me parecía necesario explicar lo que significa ser eso que él llama ‘anarquista de pensamiento’: su libertad no cabe en una urna, se expresa en las terrazas y en las plazas del Albaicín, en los cuadros que regala a sus amigos, en los álbumes que escribe en cada uno de sus ciclos vitales. Hace poco escribí –pensando en él–, que ‘los soldados de la vanguardia jamás se mueven por el dinero. / el poeta los desarma con versos morados’. Mi ambición es escribir algún día algo que a él le guste.

PD: Su película favorita es ‘Easy Rider‘ (1969). Aunque no lo haya dicho, es importante.

PD’: Le pedí que me hiciera una playlist y aquí podéis escucharla.

 

 
¿Cómo te expresas?

Lo mío no es un trabajo sino un momento de libertad, que es todo lo contrario de un trabajo. Lo hago en todas las formas posibles y con todo lo que encuentro alrededor.

 

¿De qué artista aprendes?

En música de todos los bluesman, desde Dylan hasta Hendrix…para dibujar me gustan Van Gogh, Modigliani, Gauguin, Pazienza.

 

Una reivindicación:

Ninguna.

 

Un defecto:

Ninguna reivindicación.

 

Una canción:

‘You can’t always get what you want’, The Rolling Stones.

 

Una obra / un verso –o los 2–:

On the road, Jack Kerouac.

 

Etiqueta a otro artista:

@k2varela

 

Apparire

 

Puedes abusar de mi bondad, 
Nunca me enfado.
Puedes aprovecharte de mi alma,
Nunca sufro.
Puedes violar
mi cuerpo,
Nunca me canso.
Puedes hablar de mis defectos, 
Nunca me ofendo.
Y podrías disfrutar
de mi semen,
Siempre fértil.
La tierra mezclada con las carnes de mis abuelos me ha parido. porque    soy primavera.
Nunca soy atardecer
Siempre soy alba.

 

 

Te escondes de tu lado apolíneo,
Ausentándote de la fiesta privada,
En la que eres el solo invitado
Y el celebrado.
Renuncias
A desternillarte de risa
Y a romper a llorar,
Como siempre,
Entre tus límites,
En la obsesiva investigación
Sobre un nuevo tormento.
Repudias al inútil,
Y en compensación eres muy crítico.
Complacido por la insatisfacción,
Llenas los vacíos
Con la concentración.
Tendrás pensamientos tan profundos que te sepultarán,
E ideas previsoras que atrás te dejarán.
La crisis histérica no es legítima,
Las intenciones de los demás
Te resultan actuaciones.
Guión de pobre valor,
Con muchos cielos y pocas estrellas.
Todo el poder que pasa por el yo,
Sirve para evitar las vidas de los otros.
Tú no tocas a las puertas,
Las abres.
Para cerrarlas de repente
En las narices de unas caras asustadas.
Viviendo un eterna contradicción,
Ser la causa y la solución.

 

Ho il cuore acido

 

Quien teje las telarañas,
Ahorra en casa y comida.
Quien erige un palafito,
se eleva del suelo y del mar.
Quien cava una sucia guarida,
Planta su alma y su cuerpo en el mundo.

Vanaglóriate de tu gruñido,
cerdo asqueroso!

Celebra, con un balido, tu felicidad ,
maloliente oveja!

Manifesta tu gracia con un
croar,
sapo de mis cojones!

Lo máximo, que podemos hacer,
para acercarnos a los animales,
es gritar…

…así pues,  gritamos.

 

 

La luna, hermética, nos mira.
Nosotros ,dientes de clorofila,
Nos acurrucamos.
Argonautas de la prosopopeya,
Inventores de las culturas,
Piedras de mazapán y salsas de shawarma.
Observamos el cielo en vaqueros
y nos salen las ganas de t-shirt (camisetas).

 
Pecora

 

El árbol de oro

En la familia de la selva
Está un árbol con la corteza,
Que brilla entre la niebla
Que nos ofusca la cabeza.
Protegido
por fuerzas mágicas,
Su búsqueda
parece banal.
El poeta incauto anda
Por un destino
siempre lejano.
Solo…
Con la ayuda
de su alma sagrada
Puede llegar
hasta sus ramas,
Frente al encanto
de la hojas doradas,
Contempla la luz
y se para.
El árbol ilumina
esta noche
Y de su resplendor
nadie disfruta,
Todos…
ciegos por sus intensas luces,
Dejan al suelo
pudriendo las frutas.
Hambrientos, los hombres quieren probarlas,
Pero su hambre
les lleva
A comerse las piedras,
Nunca serán
capaz de encontrarlas
Y con los ojos cerrados
se quedan.
Así que
muchos se duermen
Mecidos por los cometas
Y en estos eufóricos sueños
Terminan de perseguirse
Y empiezan
A ser cómplices.

 

Solo natura

 

vosotros
con vuestros rostros expertos,
Con vuestros ojos de cerámica, cristales y agua.
Con vuestras narices agustas entre las mejillas.
Las frentes de vinilo surcadas por las puntas de los tocadiscos.
Labios de callos e hinchados por la infinidad de charlas que los consumen y dejan amarillos los dientes de perla y marfil.
Lenguas de esponja plastilina y silicona, empapadas de espuma y leche que salen copiosamente del interior de la boca.
Vosotros sois mecanismos mentirosos de la naturaleza.
Pésimos productos que llamamos humanos.

 

 
aparecido #2: 

Hasta aquí lo que os puedo mostrar del segundo aparecido. Que no se os pase desapercibido su trabajo:

canales de Donato:

Youtube
Soundcloud
Facebook
Instagram

 

Este texto no pretende ser una crítica ni un análisis, comparto el arte que me gusta y me lleva hacia otros caminos, a otras maneras de entenderlo. Usa el hashtag #km0cool en tus publicaciones de Instagram y sigue a @km0cool si quieres que tu trabajo se comparta. También puedes enviarme tu trabajo directamente a melgar.pablo@gmail.com

magazine de arte desapercibido.?

editor: Pablo Melgar

aparecida #1: Mónica Picorel
Sticky
marzo 26, 2021
@monica.picorel
magazine de arte desapercibido
Me basta así

Explicarte

es permanecer junto a un perro royendo su hueso

y fingir que estoy acompañada

mi voz en tu nombre

es explicar el fango y el terrorismo

el acero de tus manos celebrando su pulso

la evidencia de nuestra carne para siempre en su noche.

 

¡Qué vulgar tu cuerpo caminando solo hacia casa!

 
aparecida #1:

La primera aparecida de esta serie de artistas desapercibidos que os quiero enseñar es Mónica Picorel, una de mis poetas favoritas en mi feed de Instagram. Fragmentos de su sensibilidad aparecen goteando en mi día a día y me empapa su intimidad («esa que se acumula / desaparece y vuelve / expuesta / a contraluz / esa que hila los besos / que cubren intermedios / esa que extiende el asombro / como viento a favor del alcotán»): sus ecosistemas están llenos de lugares comunes, solamente habitados por la mirada. Me atraen sus espacios vacíos y el territorio de lo íntimo –que si bien no es siempre solitario, está condenado a la distancia–.  La tranquilidad con la que mira esos abismos me mueve a probar su mirada poética.

Hablar de sus fotografías y de sus poemas de forma separada me resulta muy difícil, puede tratar la dureza existencial a través de los claroscuros que sangran en blanco y negro, o por medio de una escena tan directa y desgarradora como la de ‘Canción olvidada de Louisville‘: 

A veces te quedas en el incendio
vienes cubierto de noche
espolvoreas nuestra casa con los restos
cenizas aún tibias
narradoras del pensamiento circular
me quedo quieta
inverosímil
como un puente romano
en una avenida de Louisville.

(¿Os imagináis la imagen?, podéis hacer click para descubrirla).

En tiempos visuales, a los poetas se les pide algo más que versos en crudo y viceversa, a los artistas visuales del siglo XXI no les vale un simple pie de foto. ¿Hemos perdido la capacidad para rellenar esos huecos de indeterminación o es que ya no merece la pena hablar de géneros sino de voces mutantes?

Los poetas/fotógrafos de nuestro tiempo crean a partir de la écfrasis o representación verbal de una representación visual (James Heffernan). La propia interfaz de Instagram se compone de una imagen y un texto. ¿Qué fue antes, la fotografía o el verso? Nos da igual, lo que queda es un discurso transmedia que nos da más información –a través de dos géneros artísticos diferentes– del universo híbrido del artista. Esos espacios comunes que miramos cuando abrimos su perfil, tienen color y texturas reconocibles, puntos de vista que vuelven con otros paisajes. Pero, mejor, vamos a preguntarle a Mónica directamente por su trabajo.

¿Cómo te expresas?

No tengo rutina ni método, nunca me siento a escribir, eso lo dejo para el final, para convertir el poema en objeto. Todo es factible cuando se trata de inspiración, una película, una conversación, el color de una comida, un sonido, una palabra …me gusta trabajar con lo cotidiano y transformarlo en objeto poético. Escribo durmiendo, cocinando, en el metro, donde sea que esté, tomo notas y después, unas veces con más acierto que otras, construyo el poema. La fotografía es muchas veces el punto de partida, soy muy visual, me resulta fácil generar un concepto, desarrollar toda una idea en torno a una imagen aparentemente insignificante.

¿De qué artista aprendes?

No sé si se trata exactamente de aprender, aunque entiendo que cada poeta es un compendio de otros muchos y yo siempre fui lectora compulsiva sobre todo de narrativa y ensayo, a la poesía llegué con más precaución desde el Lorca de Poeta en Nueva York , Valente, Cernuda, Miguel Hernández, Vallejo, Blanca Varela, Anne Carson. Sexton…u otros menos populares pero igualmente grandes como Rafa Cáccamo, Jaume Ojeda, Martín Parra…luego está la música, el cine, los diferentes artistas plásticos, tantos!

Una reivindicación:

Reivindicación? Veamos…son muchas, pero hay una que me hago a mí misma cada día: CREE! Y lo extiendo a muchos ámbitos porque tiendo a desacreditarme a mí misma con facilidad, eso sí, siempre lo hago desde la más fina ironía.

Un defecto:

Defecto? Uno? Estás de coña?

Una canción:

Hay cientos en mi biografía. Ahora mismo “ La cruda “ de Marlango.

Una obra / un verso –o los dos–:

Una peli: Martín Hache, una serie: Lost, un libro Poeta en Nueva York, de ahí te comparto los versos que abren mi libro ‘Las otras geografías’ :

Si mi niño hubiera sido un oso

Yo no tendría el sigilo de los caimanes,

Ni hubiese visto al mar amarrado a los árboles

Etiqueta a otro artista:

@rafacaccamo, @cabezadepeza y @emiliano_trevissoi

¿Qué me puedes contar, a bote pronto, sobre Las otras geografías –tu nuevo libro–?:

Mi libro ‘Las Otras Geografías’ es la voz de diferentes mujeres o las diferentes voces de una misma mujer: la mujer niña, la mujer hombre, la mujer caníbal, la mujer desamparada, la desarraigada , la que se pasea por la pena y la rabia, la mujer dura, la que conoce el riesgo de permanecer en ciertos lugares de destrucción para llegar finalmente a la mujer mujer, hacedora de su propia luz. Ahí mi posición, como una Dorothy Gale avanzando por el camino de baldosas amarillas aún sabiendo que el camino es pura ilusión.

Aquí puedes conseguir 'Las Otras Geografías'.
 
Ella

precedida de tu coalición de mariposas interestelares

te posas en todo y alimentas la luz

sin certezas ni motores

solo con la memoria recogida en las manos

yo te hice carne

antes de eso atravesaba las vías despreocupada

yo era el accidente

la tonelada de hierro y el hospital

los quehaceres de la furia y la risa.

Hija

te di mi carne y algunas de mis guerras

quizá también

algo del vuelo de mis pies

algo del rojo de mi biografía

algo del monzón que a veces me orienta

hoy voy desde ti

desde tus quince años de hoy

a la memoria agradecida de mi carne.

 

Mónica Picorel ©

 
Parque de invierno

Madre

en la paciencia cansada de tus ojos

se abren simas

un jardín con enanos de escayola

puertas y ventanas para algunas servidumbres

y una playa con sus olas de certera diana

pesa

este decorado que no te pertenece

que es pacto de humo para no llorar

(para llorar

llora)

deja que el paisaje te ponga su pijama de alambre

y vuelve de él

blanda y suave

para poner a dormir

este deambular de parque de invierno.

 

Mónica Picorel ©

aparecida #1: 

Hasta aquí lo que os puedo mostrar de la primera aparecida. Que no se os pase desapercibido su trabajo:

@monica.picorel

Este texto no pretende ser una crítica ni un análisis, comparto el arte que me gusta y me lleva hacia otros caminos. Usa el hashtag #km0cool en tus publicaciones de Instagram y sigue a @km0cool si quieres que tu trabajo se comparta. También puedes enviarme tu trabajo directamente a melgar.pablo@gmail.com

magazine de arte desapercibido.?

editor: Pablo Melgar

Forest
febrero 25, 2021

de momento, las fronteras del barrio son una farmacia y un parque, un vagón que recorre el final del juego en eterno retorno. hay flores, hay velas e investigaciones en la esquina que da a mi portal. más allá, un cúmulo de puertas automáticas y fachadas señoriales pero en los oídos nada, solo residuos del tránsito. un teatro vacío. la estructura es matemática, un culto de tenistas que no fingen sus orgasmos. porque también se puede crear un bucle infinito genuino. el de aquel mosquito que acude instintivamente al verde sobre el negro, solo porque le llama la atención. hambre de sangre, de luz de estática, de pulsión de muerte o de cura. el de los tejados sin gatos es mucho más triste. los isósceles son puntiagudos, el aire empapa sin que te des cuenta, la nieve espanta a los felinos de esta ciudad.

Pablo Melgar

antes de los 27, 2020
noviembre 21, 2020

Poema en prosa de Pablo Melgar, 2020.

collage: ZERO, 2020.

#Poesía

#Literatura

A la hora de la siesta leía a Rimbaud con las persianas bajadas y experimentaba su rebeldía en silencio. En mi estómago estallaba la revolución y en mis córneas el hielo de mi cama. Cambiaba de postura con cada poema. A veces, la tensión acumulada por el niño incomprendido se apoderaba de mi cuerpo. Con el deseo del fuego apretaba la mandíbula y acto seguido prendía una bandera blanca en la boca de una botella de vidrio. Con el estallido interno, estrabismo en las muñecas y contorsión del párpado. El asedio al palacio ha acabado con todos muertos. Al fin, una culpa silenciosa, hiperventilar en una sucesión de puntos suspensivos. Otras veces, simplemente me limitaba a acostarme en la hierba verde de mis sábanas blancas y me dedicaba a escuchar el cuchicheo del riachuelo que bajaba encerrado por las tuberías del edificio. Algún ladrido de perro, quizás alguna chicharra o alguna mosca, la certeza del sol en la cara. Pero siempre me olvidaba de codificar cualquier ruido de lengua humana. Sensaciones en el pecho y en la curva de mi espalda. Trascender en electricidad, pensar en el vuelo de una mariposa en el segundo que transcurre en una cabezada. Sentir el peso de la historia sobre los hombros. ¿Por qué no ver el mundo así siempre?, me preguntaba. Impotente, por la noche salía a la calle a llevar la contraria. ¡El mundo es un teatro!, gritaba. De mis bolsillos rotos caían monedas doradas que no me molestaba en recoger. Rodeado de extraños recorría los callejones del vidrio y me fundía en los bailes de sombras, en el rincón, en el arpegio, en el grito gitano, en el olor a azahar mezclado con el meado de perro. Olvidaba mi nombre en las historias de otros. Caminaba entre los soldados de la vanguardia, con ellos perdía el miedo a la muerte. Y aún así moría, noche tras noche, antes de los veintisiete.

Me gusta esta playlist de C.R.O. que he encontrado en Youtube, suena a Nirvana, hay hip-hop y canciones del rollo de Sen Senra. Tiene rebeldía.

45 horas de música para escuchar sol@ en tu habitación.

La cara perversa arde
Sticky
abril 18, 2019

#Poesía

#Literatura

El infierno es la casa del poeta, al fin el corazón negro, porque el fuego me quemó. La cara perversa arde, hoy Dios ha muerto y su aguja se quebró. Las narraciones del pasado se han derretido con el fuego y, con ellas, los huesos de Victor Hugo tiemblan rotos desde el Panteón. Yo me refugio en la poesía que atraviesa mis recuerdos, allá donde alguna vez una cara me marcó. Que le jodan a los políticos, a los economistas de tertulia y al clero, yo alimento mi tálamo con incendios del más allá. A partir de mañana, intentarán reconstruir nuestro miedo con millones de Louis Vuitton. Mis córneas son la máquina del tiempo, mi cama un cementerio de santos calcinados, mi cámara solamente habla en verso. Entre las cenizas encuentro el antídoto del tiempo. Gárgola y anciano, el poeta un mediador.

Pablo Melgar Salas

Apocalypse – Stephane Wembrel

Only memories remain
abril 7, 2019

#Poesía

#Literatura

Cuando no estoy contigo, acaricio las sábanas sucias de nuestra cama que recuerda. Y así consigo escucharte, cuando no estás conmigo. Ambos recordamos el contorno de tu cintura llena de agua hirviendo como una vasija humeante. Ambos recordamos el serpenteo de los dedos, una salamandra recorriendo tus pechos. Cuando no estoy contigo, no recuerdo ni el olor de mi propio cuerpo que confundo ya con el tuyo. Y así me doy cuenta del hogar que has creado dentro de mí, cuando no estás conmigo.

Pablo Melgar

Only memories remain – My Morning Jacket

Ojo de pez
marzo 21, 2019

#Poesía

#Literatura

Porque el sol me adormece
te miro redonda, 
a través de los ojos de un pez.

Indígena y oscura.

Derretida y pura 
en el cristal 
de mi lente de agua.

 

Pablo Melgar

Ojo de Pez – Bola del Desierto

Geometría industrial
Sticky
marzo 18, 2019

#Poesía

#Literatura

Pasajero

número 43

de la intersección paralela.

 

me paraliza el vértigo

y la geometría industrial

de las formas huecas

 

las líneas rectas

son una deformación

de mi realidad

fingiendo ser perfecta].

 

Mientras yo me curvo

en las ideas,

escuadra, cartabón y regla.

 

Desde afuera

una mano ajena

me delinea

y me endereza]

 

mi cabeza

infantil deshecha

en 90 grados.

 

Pablo Melgar Salas

 

All cut up – Sleepdealer & Gudo Rewinds

El ónice en el fondo de los espejos
Sticky
marzo 4, 2019

Poema de Pablo Melgar, 2018.

‘Muerte muerte pues me despertarán me despiertan. A mí las cascadas las trombas los ciclones. El ónice en el fondo de los espejos el agujero de las pupilas el duelo la suciedad la fotografía…’

El coño de Irene – Louis Aragon

#Poesía

#Literatura

 

 

Abrazos ajenos. Conversaciones en mesas que no son la mía.

Calcedonia de luz que alumbra la fotografía.
 
Un observador de la risa. El silencio del ojo. La tinta.
 
Te quiero como se puede querer a una desconocida.
 
Me eres ajena. No me conoces. Me alegro por ti.
 
Solo soy un reflejo de otro tiempo. Yo nunca estuve aquí.
 
Además, yo ya soy otro hombre, 
 
tras haber hincado la rodilla en la podredumbre.
 
Tengo arrugas de piedra en el alma, del humo de lava en los besos. 
 
He poblado esta tierra sombría de peces secos,
 
de estertores fingidos,
 
del eco de una cámara frigorífica desde dentro.
 
Mi cama es un sarcófago lleno de huesos.
 
Yo ya soy otro hombre, con una sonrisa más contenida.
 
Fui volcán. Tuve miedo. Después la sedimentación y el tiempo.
 
Ahora el fuego en una cerilla.
 
Mi cara en la penumbra como un objeto.
 
El personaje se ha comido al tragafuegos. 
 
Soy petróleo de claroscuros. Soy un millón de cuerpos muertos. 
 
Ahora solamente observo.
 
Mírate sin verme. Úsame.
 
Soy el ónice en el fondo de los espejos.
 
 
Pablo Melgar Salas
 

Smoke and Mirrors – Kikagaku Moyo

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