@monica.picorel
magazine de arte desapercibido
Me basta así

Explicarte

es permanecer junto a un perro royendo su hueso

y fingir que estoy acompañada

mi voz en tu nombre

es explicar el fango y el terrorismo

el acero de tus manos celebrando su pulso

la evidencia de nuestra carne para siempre en su noche.

 

¡Qué vulgar tu cuerpo caminando solo hacia casa!

 
aparecida #1:

La primera aparecida de esta serie de artistas desapercibidos que os quiero enseñar es Mónica Picorel, una de mis poetas favoritas en mi feed de Instagram. Fragmentos de su sensibilidad aparecen goteando en mi día a día y me empapa su intimidad («esa que se acumula / desaparece y vuelve / expuesta / a contraluz / esa que hila los besos / que cubren intermedios / esa que extiende el asombro / como viento a favor del alcotán»): sus ecosistemas están llenos de lugares comunes, solamente habitados por la mirada. Me atraen sus espacios vacíos y el territorio de lo íntimo –que si bien no es siempre solitario, está condenado a la distancia–.  La tranquilidad con la que mira esos abismos me mueve a probar su mirada poética.

Hablar de sus fotografías y de sus poemas de forma separada me resulta muy difícil, puede tratar la dureza existencial a través de los claroscuros que sangran en blanco y negro, o por medio de una escena tan directa y desgarradora como la de ‘Canción olvidada de Louisville‘: 

A veces te quedas en el incendio
vienes cubierto de noche
espolvoreas nuestra casa con los restos
cenizas aún tibias
narradoras del pensamiento circular
me quedo quieta
inverosímil
como un puente romano
en una avenida de Louisville.

(¿Os imagináis la imagen?, podéis hacer click para descubrirla).

En tiempos visuales, a los poetas se les pide algo más que versos en crudo y viceversa, a los artistas visuales del siglo XXI no les vale un simple pie de foto. ¿Hemos perdido la capacidad para rellenar esos huecos de indeterminación o es que ya no merece la pena hablar de géneros sino de voces mutantes?

Los poetas/fotógrafos de nuestro tiempo crean a partir de la écfrasis o representación verbal de una representación visual (James Heffernan). La propia interfaz de Instagram se compone de una imagen y un texto. ¿Qué fue antes, la fotografía o el verso? Nos da igual, lo que queda es un discurso transmedia que nos da más información –a través de dos géneros artísticos diferentes– del universo híbrido del artista. Esos espacios comunes que miramos cuando abrimos su perfil, tienen color y texturas reconocibles, puntos de vista que vuelven con otros paisajes. Pero, mejor, vamos a preguntarle a Mónica directamente por su trabajo.

¿Cómo te expresas?

No tengo rutina ni método, nunca me siento a escribir, eso lo dejo para el final, para convertir el poema en objeto. Todo es factible cuando se trata de inspiración, una película, una conversación, el color de una comida, un sonido, una palabra …me gusta trabajar con lo cotidiano y transformarlo en objeto poético. Escribo durmiendo, cocinando, en el metro, donde sea que esté, tomo notas y después, unas veces con más acierto que otras, construyo el poema. La fotografía es muchas veces el punto de partida, soy muy visual, me resulta fácil generar un concepto, desarrollar toda una idea en torno a una imagen aparentemente insignificante.

¿De qué artista aprendes?

No sé si se trata exactamente de aprender, aunque entiendo que cada poeta es un compendio de otros muchos y yo siempre fui lectora compulsiva sobre todo de narrativa y ensayo, a la poesía llegué con más precaución desde el Lorca de Poeta en Nueva York , Valente, Cernuda, Miguel Hernández, Vallejo, Blanca Varela, Anne Carson. Sexton…u otros menos populares pero igualmente grandes como Rafa Cáccamo, Jaume Ojeda, Martín Parra…luego está la música, el cine, los diferentes artistas plásticos, tantos!

Una reivindicación:

Reivindicación? Veamos…son muchas, pero hay una que me hago a mí misma cada día: CREE! Y lo extiendo a muchos ámbitos porque tiendo a desacreditarme a mí misma con facilidad, eso sí, siempre lo hago desde la más fina ironía.

Un defecto:

Defecto? Uno? Estás de coña?

Una canción:

Hay cientos en mi biografía. Ahora mismo “ La cruda “ de Marlango.

Una obra / un verso –o los dos–:

Una peli: Martín Hache, una serie: Lost, un libro Poeta en Nueva York, de ahí te comparto los versos que abren mi libro ‘Las otras geografías’ :

Si mi niño hubiera sido un oso

Yo no tendría el sigilo de los caimanes,

Ni hubiese visto al mar amarrado a los árboles

Etiqueta a otro artista:

@rafacaccamo, @cabezadepeza y @emiliano_trevissoi

¿Qué me puedes contar, a bote pronto, sobre Las otras geografías –tu nuevo libro–?:

Mi libro ‘Las Otras Geografías’ es la voz de diferentes mujeres o las diferentes voces de una misma mujer: la mujer niña, la mujer hombre, la mujer caníbal, la mujer desamparada, la desarraigada , la que se pasea por la pena y la rabia, la mujer dura, la que conoce el riesgo de permanecer en ciertos lugares de destrucción para llegar finalmente a la mujer mujer, hacedora de su propia luz. Ahí mi posición, como una Dorothy Gale avanzando por el camino de baldosas amarillas aún sabiendo que el camino es pura ilusión.

Aquí puedes conseguir 'Las Otras Geografías'.
 
Ella

precedida de tu coalición de mariposas interestelares

te posas en todo y alimentas la luz

sin certezas ni motores

solo con la memoria recogida en las manos

yo te hice carne

antes de eso atravesaba las vías despreocupada

yo era el accidente

la tonelada de hierro y el hospital

los quehaceres de la furia y la risa.

Hija

te di mi carne y algunas de mis guerras

quizá también

algo del vuelo de mis pies

algo del rojo de mi biografía

algo del monzón que a veces me orienta

hoy voy desde ti

desde tus quince años de hoy

a la memoria agradecida de mi carne.

 

Mónica Picorel ©

 
Parque de invierno

Madre

en la paciencia cansada de tus ojos

se abren simas

un jardín con enanos de escayola

puertas y ventanas para algunas servidumbres

y una playa con sus olas de certera diana

pesa

este decorado que no te pertenece

que es pacto de humo para no llorar

(para llorar

llora)

deja que el paisaje te ponga su pijama de alambre

y vuelve de él

blanda y suave

para poner a dormir

este deambular de parque de invierno.

 

Mónica Picorel ©

aparecida #1: 

Hasta aquí lo que os puedo mostrar de la primera aparecida. Que no se os pase desapercibido su trabajo:

@monica.picorel

Este texto no pretende ser una crítica ni un análisis, comparto el arte que me gusta y me lleva hacia otros caminos. Usa el hashtag #km0cool en tus publicaciones de Instagram y sigue a @km0cool si quieres que tu trabajo se comparta. También puedes enviarme tu trabajo directamente a melgar.pablo@gmail.com

magazine de arte desapercibido.🗣

editor: Pablo Melgar