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Categoría: Sociedad

Esto es un sindiós
mayo 1, 2018

#ego_blog

La educación sentimental de la telebasura

 

[infobox maintitle=”Gustave Flaubert” subtitle=”Aquella respuesta decidió a Frédéric; y como buscase, a izquierda y a derecha, a sus amigos para sostenerle, vio, delante de él, a Pellerin en la tribuna. El artista se dirigía a la multitud. —Quisiera saber dónde está el candidato del arte, a todo esto. Yo he hecho un cuadro… —No tenemos qué hacer con los cuadros —dijo brutalmente un hombre flaco, que tenía manchas rojas en los pómulos. Pellerin exclamaba que le interrumpían. Pero el otro, en tono trágico, replicó: —¿No debía haber abolido ya el gobierno, por un decreto, la prostitución y la miseria? Y aquella frase le valió inmediatamente el favor del pueblo, tronando contra la corrupción de las grandes poblaciones.” bg=”blue” color=”black” opacity=”on” space=”30″ link=”no link”]

Hay una escena muy interesante en La educación sentimental, de Gustave Flaubert que me gustaría comentar. Tras la Revolución de 1848 en la que el pueblo raso tomó por la fuerza el Palacio de las Tullerías y dándole así una patada en el culo, una vez más, a la monarquía; hubo un sindiós asambleario en las calles de París. Eran tiempos de debate, en los que en cada pequeño bar de la ciudad se levantaban estrados donde todo el mundo opinaba sobre a qué deberían destinarse los presupuestos, a partir de entonces. En una reunión de tantas, un pintor tomó la palabra y pidió que se invirtiera en cultura. La multitud le reprochó que a nadie le importaban sus cuadros, que se largara de allí ya y dejara hablar a alguien que de verdad propusiera alguna mejora real para el pueblo.

Y no se pusieron de acuerdo, eso lo sabían las élites económicas de entonces y lo siguen sabiendo las de ahora. Mientras llegan tiempos de debate, como los que vivimos hace unos pocos años a partir de la irrupción de Podemos, las élites parecen tener su plan diseñado con antelación. El capitalismo y la democracia son dos filosofías que al juntarse distorsionan. Me explico.

Mientras el capitalismo nos crea la falsa sensación de creernos creaciones únicas con problemáticas originales, por otro lado nos empuja a identificarnos con categorías estanco perfectamente prediseñadas. Es lógico pensar que con el crecimiento exponencial de la población tengamos alguna manera de organizar nuestras opiniones colectivamente, pues si realmente cada uno de nosotros tuviéramos unas necesidades diferentes esto sí que sería un sindiós. Me imagino una urna en la que puedas votar a cualquier ciudadano del país para presidente y cada uno se vota a sí mismo.

Sin embargo, esa falsa creencia de creernos creaciones únicas e irrepetibles nos lleva a querer saciar ese hambre de individualidad y, cada vez más, el voto huye de la moral. Ya no se vota por convicción política sino por interés personal.

Por un lado, el chovinismo de la izquierda asamblearia gustándose a sí misma en reuniones, asambleas, votaciones infinitas que convierten la política en un ejercicio sano, ¡sí!, pero demasiado complejo. Los círculos de Podemos han demostrado ser un ejemplo de pluralidad, ¡sí!, pero al final se ven obligados a abusar de la figura de Pablo Iglesias para irrumpir en las sobremesas familiares. El ejercicio asambleario es tan quijotesco en estos tiempos como ese pintor al que echan a patadas por pedir dinero para el arte.

Por otro lado, el chovinismo rancio de las élites económicas convierte el debate en un show televisado sujeto a sus propias reglas de juego. Los políticos se interrumpen como interrumpo a ese gilipollas del final de la barra que dice que. La izquierda acaba mareada y asume el juego burgués. Entonces, desde el salón de sus casas la gente le dice al coletas que se vaya a su casa con ese discurso de, que ya no es un discurso sino un eslogan. El ejercicio de debate es tan crudo como esa muchedumbre que vomita encima del pintor que pide ser elegido consejero de arte.

Y mientras tanto, llega Napoleón para decidir por los que no se ponen de acuerdo. Parece que detrás de tanto debate hay un pensamiento arraigado de sumisión en cada uno de nosotros: que decidan por mí. Es lo mismo que sucede con la solicitud del carnet para entrar en una de esas categorías estanco. Yo me niego a que decidan por mí, no sé vosotros, y quiero contradecirme, quiero saber cuáles son esas necesidades que debo ver satisfechas. Estoy harto de la diplomacia política y de las ofensas que no nos llevan a nada sino a la eterna discusión diluida en la metralla temporal de los sucesos.

Los casos tan mediáticos como el de la Manada o el del niño asesinado en Almería o el de tantas otras mujeres asesinadas en este último año que han sacudido los telediarios, no consiguen llegar a ninguna moraleja. ¿Qué ha sucedido realmente, más allá del morbo? ¿Por qué ha acabado todo de esta manera tan trágica y líquida, me pregunto? ¿Qué hemos aprendido? Pero solo la queja, necesaria, ¡sí! ¿Y cómo resolvemos esto? Si el pueblo raso pretende llevar a cabo su revolución, debe aprender del pasado y no caer en las reglas de un juego que no puede ganar. La ofensa solamente nos lleva a la disputa del show y a echar a patadas a cualquiera que se suba al estrado y piense distinto a nosotros. Si no sabemos hacer uso de la democracia, llegará Napoleón para decidir por nosotros.

Si tan solo nos pusiéramos de acuerdo en las cosas más básicas, quizás saldrían adelante proyectos transversales de gente diversa que quizás piensa diferente pero que en cosas concretas quizás se llevaran una sorpresa al brindar por un mismo mantra. Ahora somos liberales gafapasta, veganos feministas, podemitas, neo-fachas, anarquistas punkis a la última moda, exiliados de la información, pobres diablos, influencers, madridistas, culés…con discursos cerrados y absorbidos por el aparato mediático.

Si tu bandera no lleva los mismos colores que la mía que te den por culo, prefiero que venga Napoleón a decidir por mí. Lo pondré en twitter y me quedaré a gusto, “él, al menos, hará un Imperio de nuestras miserias”. De verdad creo que el humor es la única salida a este sindiós en el que nunca nos ponemos de acuerdo, si al menos pudiéramos reírnos de nosotros mismos veríamos que tenemos más razones para hacerlo de las que nos pensamos. Empecemos, por ejemplo, con impedir que Napoleón decida por nosotros.

[infobox maintitle=”Gustave Flaubert” subtitle=”—¿Se burla usted de nosotros? —exclamó el corredor de alcoholes—. ¿De dónde ha salido semejante sandío?” bg=”blue” color=”black” opacity=”on” space=”30″ link=”no link”]

PD: Si no veis a Rajoy en esta analogía que acabo de hacer es que tengo razón y sois imbéciles.

 

Pablo Melgar,

mi álter ego tertuliano de bar y tuitero.

Alamerde – Los Coronas

 

[infobox maintitle=”EGO_BLOG” subtitle=”entérate aquí de qué va esto…” bg=”blue” color=”white” opacity=”off” space=”30″ link=”http://www.kilometr0.es/ego_blog/”]

 

Puigdemont, ¡máquina!
abril 10, 2018

Puigdemont es nuestro primer héroe político en este milenio. Quizás podamos encontrar otros nombres que incluso merezcan más este título, ¿pero que a su vez hayan creado una nueva narrativa para los libros de historia? No lo creo. Posiblemente su destino sea acabar en la cárcel pero no dejaría de ser un preso político, y ahí es donde nace el mártir o el héroe.

En la última década hemos crucificado a los que venían siendo los héroes de la gran transición española y, mientras poco a poco la vida del político se convierte en la de un mero actor en un anuncio del sistema económico, Puigdemont se crea una nueva épica para subvertir el paradigma.

La nobleza catalana se dio cuenta de que estaba perdiendo poder de decisión en su propio territorio y no estaban dispuestos a ceder el terreno a Madrid. Como en un partido de fútbol, hacen patria con un argentino y se encadenan a la posición de privilegio que les había dado vía libre para hacer y deshacer hasta ahora, cuando se han hecho públicos sus trapos sucios. En el momento en el que el “España nos roba” se descubre como la declaración de un corrupto en el tribunal, el malo del telediario, sus perspectivas de prosperar se ven reducidas.

Entonces surge Artur Mass, el que hace tambalear naciones con su firma, y mete a Pujol debajo de la alfombra para convertir el tema de la corrupción en un titular revolucionario. Nos queremos reivindicar como potencia económica frente a Madrid y para ello necesitamos nuevos héroes que sustenten nuestra causa. Y ya Mass ha visto las consecuencias de su arrogante firma, frente a la central lechera (como la llaman en la telebasura futbolera), y va a tener que ser castigado a pagar una importante suma de dinero que pone de manifiesto su insuficiente poderío en la partida macroeconómica de póquer.

Y es ahí cuando aparece en escena el héroe, Puigdemont. Se radicaliza el discurso y se mezclan las siglas y los eslóganes liberales con los de los asamblearios de la CUP, para que el pasado se confunda con la causa revolucionaria. Si España nos robaba, ahora nos corta las alas y chantajea a las multinacionales para que se vayan de aquí. Las concentraciones de gente tan heterogénea celebrando una idea común, unos símbolos que tienen mucho poder de convicción también para una clase trabajadora que encontró en Cataluña un sitio en el que prosperar, y unos actos filmados como el primer viaje a la Luna.

Jamás pensé que vería en directo y por televisión la proclamación de una República en mi propio país. Gracias a Carles he podido comprobar que las heridas de la Guerra Civil siguen abierta, que sobrevive el franquista en el discurso de sus nietos y que el sentimiento de los tercios españoles sigue marcando la base de nuestro carácter. Si no por qué íbamos a gastarnos tanto dinero en clavar banderas y luces en las entradas de cada pueblo de España. Letras grandes y blancas de los nombres de los pueblos que han prosperado se difuminan en la rotonda entre majestuosas banderas rojigualdas que declaman un ¡esto es un tercio español!

Podéis comparar ambas noticias como un proceso de vuelta a la militarización de la ciudadanía, he llegado a escuchar que la solución se encuentra en sacar los tanques a la calle.:

“Tener en las manos los pliegues de la bandera obliga a dar vuestras vidas por España”.

“La plaza de España de San Javier acogerá una Jura de Bandera para civiles”.

 Toda esa gente que ha sabido mantener su posición a lo largo de una cruel y agónica crisis económica, ve tambalear su barco. El barco del que venimos achicando agua desde hace una década. Y la inclusión de un nuevo héroe en la historia del naufragio español, lleva a la apertura de una nueva grieta y la vuelta al fondo de la complicación.

Mientras todo un país se regodea en el amor a su patria, Puigdemont ya ha salido de España para expandir la palabra catalana por Europa. Si antes se ponía en duda la existencia misma del problema catalán, ahora ya no hay dudas al respecto. Un referéndum que sacó al pueblo a la calle para recrear el cuadro de Delacroix, frente a la represión policial de la Corona. La revolución catalana hace frente a la corona española, dice orgulloso el catalán afrancesado.

Y se lleva la postal hacia Bélgica, en una huida clandestina a la altura de las pelis de espías. Mirad la crueldad del Estado español, ¡qué injusticia!, dice Puigdemont en Bélgica enseñando algunas fotos que lleva en la cartera siempre como una abuela que presume de nieto. Los belgas incluso le alojaron como un exiliado político de honores en una mansión y Puigdemont monta allí su guerrilla Waterloo 2.0. Me dice un amigo italiano que vive en Bruselas, lo bien que se le da a Puigdemont hacer del Ché por Europa, pues está intrigadísimo con nuestro culebrón. Durante varias semanas el problema catalán ha copado los titulares de los medios belgas y la gente ya se posiciona en el bar sobre si es necesaria o no la monarquía en España.

La guerrilla avanza por Europa y ahora ha expandido el problema catalán hacia Alemania, incluso ha montado el campamento de forma temporal en Berlín. Ahora los alemanes ya se posicionan en el bar sobre si es necesaria o no la monarquía en España. Detenido en la carretera como el héroe de un thriller, el Matt Damon catalán, el prófugo independentista de pies ligeros que se juega la libertad en nombre de la justicia. No olvidemos que volvía de dar una conferencia en Helsinki, ¿ha hecho Rajoy esfuerzo semejante para explicar nuestros problemas fuera de España?  ¡Puigdemont es un máquina!, si antes había o no problema catalán ya es una cuestión que no importa, porque ya tienen el héroe y la foto sobre la que asentar su nación. El revolucionario de derechas, el máquina como deformación posmoderna del héroe que nos merecemos en estos tiempos.

¿Cómo contrarrestará la monarquía española este delito de desobediencia contra la autoridad? ¿Actuarán como esos padres autoritarios que imponen sus reglas a fuego en las pieles de los potenciales exiliados que tienen como hijos? Por el momento, mientras Puigdemont ha conseguido alianzas impensables, aquí se siguen peleando entre ellos. Rajoy sigue siendo trending topic con sus chascarrillos, gracias a ese arte ambiguo del eufemismo en el que son maestros. Quizás el PP haya perfeccionado ese grado cero de la escritura del gusto flaubertiano por hablar de la nada pero parece que Ciudadanos ha encontrado una manera mucho más fresh de ser de derechas y acabará cogiendo el testigo del PP en lo que se prevé una versión del 155 mucho más implacable incluso, que no contempla la opción de mirar hacia otro lado.

Las cosas se han puesto violentas, incluso, y los que antes destacaban por la ferocidad de su discurso ahora son los más moderados, como es el caso de Podemos. En el bar la gente ya empieza a decir que en cuanto han conseguido un asiento se les ha apagado la llama revolucionaria. Se mantienen neutrales, a favor de la patria española pero también de la democracia y el derecho de los pueblos a decidir, ¿pero está teniendo un impacto real su discurso en un tiempo en el que parece imposible no posicionarse? Parece la oportunidad perfecta para pasar un tiempo desapercibidos y hacer un lavado de cara necesario tras la persecución mediática a la que se han visto sometidos, antes que meterse en charcos donde tienen todas las de ahogarse.

Con este panorama, cada vez que veo un telediario, el héroe de todos que más simpatía me produce es Puigdemont, ¡máquina Puigdemont! Ha logrado cabrear a toda una nación y ahora viaja por Europa para acrecentar la leyenda de sí mismo y de su idea de nación. ¡El President exiliat que me folla la mente cada medio día a las tres de la tarde en cualquier canal de televisión, la hora de criticar al Ché catalán!

¿Habrá alguien en este juego de tronos capaz de plantarle cara a Puigdemont como personaje carismático? Si la política se ha convertido en una serie de televisión, llamémosla por su nombre. Con estos personajes en el tablero, ¿de quién os compraríais una camiseta? En el teaser de la próxima temporada ha aparecido la siguiente imagen. ¿Tendrá un plan la reina Sofía? Chan-chaaaaaaaan!

https://twitter.com/PabloMelgar/status/981543827453501440

https://twitter.com/PabloMelgar/status/981911492261015552

https://twitter.com/PabloMelgar/status/981911723400626176

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https://twitter.com/PabloMelgar/status/981913376048721920

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https://twitter.com/PabloMelgar/status/981918715414532096

https://twitter.com/PabloMelgar/status/981919717169524736

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https://twitter.com/PabloMelgar/status/981921713251405824

https://twitter.com/PabloMelgar/status/981923105584099328

https://twitter.com/PabloMelgar/status/981927968258842631

 

Pablo Melgar,

mi álter ego tertuliano de bar y tuitero.

https://www.youtube.com/watch?v=Tgcc5V9Hu3g

Heroes – David Bowie

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De cañas en el infierno
octubre 13, 2017

Mala sangre

[infobox maintitle=”Arthur Rimbaud” subtitle=”

Heredo de mis antepasados galos los ojos azul—blancos, el juicio estrecho, y la torpeza en la lucha. Considero mi vestimenta tan bárbara como la suya. Pero no engraso mis cabellos. Los galos fueron los desolladores de bestias, los incendiarios de hierbas más ineptos de su tiempo. De ellos, heredo: la idolatría y el amor al sacrilegio; —¡oh! todos los vicios, cólera, lujuria—, magnífica, la lujuria; —y sobre todo mentira y pereza. Me horrorizan todos los oficios. Patronos y obreros, todos plebe, innobles. La mano que maneja la pluma vale tanto como la que conduce el arado. —¡Qué siglo de manos!— Yo nunca tendré mano. Además, la domesticidad lleva demasiado lejos. Me exaspera la honradez; de la mendicidad. Los criminales repugnan como los castrados: en cuanto a mí, estoy intacto, y me da lo mismo. ¡Pero! ¿quién hizo mi lengua tan pérfida como para que guiara y protegiera hasta ahora mi pereza? Sin servirme de mi cuerpo ni siquiera para vivir, y más ocioso que el sapo, estuve en todas partes. No existe una familia de Europa que no conozca. —Hablo de familias como la mía, que lo deben todo a la declaración de los Derechos del Hombre. —¡He conocido cada hijo de familia!

” bg=”black” color=”white” opacity=”off” space=”30″ link=”http://www.visor-libros.com/tienda/una-temporada-en-el-infierno.html”]

Por mi parte no sé cual es la herencia española que cargo en los hombros, Arthur, pues ya inconscientemente he pensado en la palabra carga, antes siquiera de empezar. Yo ansío ser apátrida para encontrar familia en todos los lugares pero es indudable que soy español, o al menos eso dice mi DNI. Quizá mi herencia sea el orgullo combativo que me hace apretar los dientes y tirar p’alante. Muy español eso, ¡con dos cojones! El feminismo frunce el ceño cada vez que lo grito delante de alguien pero no es mi intención ofender a nadie, cuando lo digo no visualizo unos huevos masculinos, peludo primer plano en el aire, ni mucho menos. ¿Quién querría ensalzar eso? Aunque tienen razón, esta frase tan española es simplemente una reacción inefable que aprendí de pequeño y que ahora me sale de dentro. La marea roja protagonizó las pesadillas de medio mundo en tiempos de guerra pero la ignorancia del fervor nacionalista se extendió siempre hacia sus adentros. Porque mi DNI dice que soy español y eso uno lo es siempre, ¿eh? Sí, sí…mira con recelo Buenafuente a los españoles paternales con los catalanes. Así que finjo no pertenecer a una tribu que somete a los demás a elegir entre dos colores, como Morfeo en Matrix. Y me dedico a hablar con los muertos, en vez de trabajar en el sistema, porque con ellos no tengo que posicionarme constantemente. Aborrezco el tener que acceder a todos los debates extremistas: en unos lugares me llaman moderado, en otros dicen que mi cabreo es exagerado. ¡Siempre soy el mismo!, solamente esa mala sangre que me hierve frente a las convicciones ciegas, cuando me invitan a tomar asiento frente a un tablero de ajedrez. El puro placer de incrustar un argumento cualquiera en una conversación de loros.

Mi amigo Adrián Pacaud me hizo llegar, entre cigarro y cigarro, esta cita de Otto von Bismarck que resume perfectamente la esencia española de la que hablo:

Estoy firmemente convencido de que España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo destruirse a si misma y todavía no lo ha conseguido.

Llevo unos días pensando en esto: una vez escuché a un político de Ciudadanos, en la radio, anunciar la muerte definitiva de las ideologías y yo mientras, en mi casa, puse cara de asco. Mucho tiempo después creo que fue una verdad que duele. Me dio asco por miedo a reconocerlo. Me dio asco porque lo decía contento. Las personas de hoy somos pragmáticas o idealistas, una de dos, ni rastro de ideologías en los discursos del Congreso o en la calle. Aquí, piensas en dinero o en las musarañas, en el azul o el rojo de nuestras cicatrices. ¡Y aquel maldito era un facha!, me veo escribir desde mi activismo de cama con mala sangre.

Pablo Melgar Salas,

mi álter ego lector.

Imagen: Vidas al límite (1995)

Matrix (1999)

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El gran pelotazo
septiembre 16, 2017

[infobox maintitle=”Yo sólo confío en mí mismo.” subtitle=”Jose María Aznar” bg=”black” color=”white” opacity=”on” space=”20″ link=”no link”]

Respuesta al alegato nudista de mi álter ego subversivo.

La gente no se de qué se queja. Al fin, el Partido está haciendo algo por incentivar la economía de San Pedro del Pinatar y ahora resulta que todos practicaban el nudismo. Desde que tengo uso de razón he ido a la Llana y nunca me he desnudado pero tampoco he reconocido a nadie en pelota picada que solamente hubiese conocido con ropa. Una de tres, los que van a hacer nudismo a la playa son guirishippies o maricones. El cuarto grupo son mujeres, que no molestan a nadie desnudándose y a las que seguramente se tratará con la diligencia debida.

Ahora el Puerto de San Pedro del Pinatar se ha abierto al comercio y hay más restaurantes que nunca. Incluso hay un bar de copas que se llena de gente joven los domingos por la tarde a la hora del mojito. La gente con barco viene a pasar el día al restaurante, mientras come rodeado de gente que también tiene barco. Para la clase media-alta esto es un trampolín social, aquí puedes rodearte de gente con dinero y seguir su estela.

¿A quién le importa el Parque Natural?, si solamente hay tres flamencos al año. Es mejor incentivar a la gente con dinero a que venga a nuestras playas. Con un puerto en condiciones que pueda dar servicio a una clientela dispuesta a gastarse el dinero en una buena comida, nos posicionamos a la cola de los pueblos de la Costa del Sol. Nos quejamos de que los negocios funcionan mal y que Murcia no ingresa tanto dinero en sus arcas después de cada verano como lo hacen nuestros vecinos andaluces o valencianos. Y cuando habilitamos una zona para atraer a las grandes riquezas hacia nuestras costas, los de Podemos se quejan de que no pueden desnudarse libremente en la playa.

Al fin y al cabo su protesta es consecuencia de un estado de negatividad permanente. Ésta gente que se queja, jamás va a hacer nada por cambiar las cosas. Los hippies solamente quieren la playa para fumar porros y mantener su estado de ninis permanente. ¿Qué hacen ellos por la economía? ¿Llevan a cabo proyectos turísticos que ayuden a llenar las mesas de nuestra pequeña sociedad basada en la hostelería? No, no lo creo. Si por ellos fuera, seguiríamos siendo un pueblucho de pescadores donde no habrían llegado ni los centros comerciales.

El caso es quejarse por todo. Mientras unos luchamos por mantener nuestro Mar Menor a flote, otros pretenden que avancemos por medio de la utopía. Si la gente con dinero viene los domingos a San Pedro a comer, alguno decidirá comprarse una casa en alguna de las urbanizaciones cercanas al Puerto. Si conseguimos que nuestras urbanizaciones se llenen por fin de gente, habrá necesidad de crear nuevos proyectos urbanísticos y, por lo tanto, negocio asegurado para los habitantes de la zona. Mucho mejor que la idea de atraer a los amantes de la naturaleza para que se den un paseo por las Salinas con la que cae en agosto.

A mí, desde luego, me encanta ir a tomar un poco de hueva y una cañita al Puerto, mientras veo mi barco desde la terraza. Desde que tengo mi barco ahí, he conocido a un montón de gente influyente de la capital. Ellos me han informado de los negocios que tienen y de cómo hicieron dinero de la misma forma en las costas de Marbella y Puerto Banús. Ahora me explico por qué hay tantos restaurantes Miramar desde Málaga hasta Alicante, porque es la misma fórmula.

Cuando llegue el momento, yo estaré preparado para dar el pelotazo. Llevo currando toda mi vida y todo lo que tengo me lo he ganado con el sudor de mi frente. Así que ningún rastafari me va a decir a mí que no disfrute de mi domingo en el Puerto, ya que no tengo que soportar que mi hija pequeña le vea las pelotas peludas a cualquier melenudo de turno que esté allí durmiendo la mona en la orilla, ¡hombre ya!

Don Pablo Melgar Salas,

mi álter ego facha.

My way – Julio Iglesias & Paul Anka

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La canción más escuchada
noviembre 13, 2015

Acabo de leer que “Lean on”, de Major Lazer junto con DJ Snake y , se ha convertido en la canción más escuchada de la historia de Spotify, nada menos que con 527 millones de reproducciones. Teniendo en cuenta que la plataforma de música en streaming tiene más de 75 millones de usuarios, lo que la convierte en la actualidad en una de las medidas más fiables para saber lo que se escucha en el mundo (además de ser mi forma de vida); sería, en términos futbolísticos, algo así como ganar el Balón de Oro. Así que he pinchado en el vídeo de Youtube porque el nombre de la canción no me decía nada, aunque sí estaba seguro de haberla escuchado en algún sitio. Y…”ahhhh, esa”, me he dicho a mí mismo.

Lean on – Major Lazer & DJ Snaje (feat. MØ)

Hay gente que tendrá esta canción como mantra en su iPod pero, tras escucharla varias veces seguidas, lo que me ha hecho es empujarme a reflexionar sobre la música actual. Intentaré librarme de mis prejuicios y analizarlo con un poco de perspectiva, lo prometo. Tengo 23 años y esta canción debería de ser para mí lo que fue para alguien nacido en 1943 el (I Can’t Get No) Satisfaction, de los Rolling Stones o el “We will rock you”, de Queen, para alguien que nació en 1954…e intento imaginarme a mí mismo de anciano, recordando con mis amigos aquellos gloriosos días en los que Major Lazer ponía la banda sonora de nuestra juventud o poniendo en algún reproductor futurista (que no me aventuro a recrear) el eterno “Lean on” que tantas buenas noches nos dio; mientras nuestros nietos protestan con un: “¡qué viejo!, pon otra cosa”. ¿Será este nuestro baile de “puretas” cuando nos vean nuestros hijos en alguna boda o comunión dentro de unos cuantos años, al igual que nuestros padres parecen bailar a los Bee Gees con cada canción que escuchan en su vida?

(I Can’t Get No) Satisfaction – The Rolling Stones

Pensar esto me da un poco de vértigo, lo confieso. Entonces, las palabras de mi hipotético nieto empiezan a resonar dentro de mi cabeza con un eco digno de película y, de repente, recuerdo haber escuchado hace muy poco a una chica decir exactamente lo mismo del Gangnam Style durante la madrugada de una noche cualquiera en la que solo nos importaba el volumen de la música y el grado de alcohol de las copas. Esa canción que sí nos dio más de un momento patético pero eterno durante más de una farra el año pasado. Pero no tengo ni la más remota idea de cómo se llama su autor, así que lo “googleo”: Psy, es el genio creador de este hit y su vídeo en Youtube es el más visto de la historia de la plataforma con 2.449.639.936 reproducciones, además de haber ganado en 2014 el World Music Award a la Mejor Canción del Mundo. Pero si la ponen un año después en cualquier discoteca la gente bosteza.

Gangnam style – Psy

No tenía ni idea de todo esto y solo puedo recordar a mis amigos imitando el baile del chino con bastante más gracia y torpeza, y alguna que otra copa de más, eso sí. Por lo que creo que ésa sí será, precisamente, la imagen que perdurará en mi memoria para los restos y no el nombre del tal Psy. Además, tampoco creo haber escuchado ninguna otra canción de este hombre aparte de esta. Y es que en el mundo actual en el que la información nos llega en forma de metralleta y en el que tenemos acceso a una Biblioteca de Babel interminable en cada momento de nuestra vida, todo se oxida en cuestión de semanas. La música ya no es la obra de un artista incubada durante meses, en la mayoría de los casos, sino el producto a vender para el mayor número posible de discotecas del mundo. Los artistas tienen que adaptarse a esta nueva forma de industria y los DJ’s sacan nuevos singles cada mes, cuando la espera normal entre disco y disco siempre había sido de años. ¿Merecería la pena gastar meses en un tema cuando en cuestión de semanas va a caducar?

El arte es efímero en el 2015 y ya no da tiempo a que se creen mitos alrededor de una canción como solía ocurrir en el pasado. Escucho a mi madre hablar de los New Romantics y de la forma en la que se peinaba para salir de fiesta en los ochenta, cuando el Tainted Love de Soft Cell sonaba en todas y cada unas de las discotecas de Madrid. Todos los recopilatorios que reúnen la música de aquella época coinciden en un número concreto de canciones. ¿Cuántas harían falta para recordar la época en la que nos encontramos? ¿Existe, en realidad, una época como tal? De igual modo pienso en cómo tuvieron que ser los cincuenta en Harlem, donde un grupo de marginales tocaba una música festiva que hoy en día es consideraba de culto y se toca en grandes auditorios para la gente con el paladar más exquisito que disfruta en silencio del placer más íntimo que puede lograr la música. Cosa parecida también sucedió en los sesenta, cuando los abuelos apagaban la radio por aquel ruido del demonio llamado rock and roll, tocado por unos tales Mick Jagger o John Lennon. Por el contrario, Daft Punk era lo más en 2013 y ahora lo es Major Lazer como mañana lo será otro, y al final nada perdura con el romanticismo en que la música se hacía universal en décadas posteriores.

Tainted love – Soft Cell

No quiero con esta reflexión convertirme en el personaje de Midnight in Paris que huye de su presente para darse cuenta de que durante la época que él valoraba de Oro, también había personas que pensaban como él y consideraban banal y sin genio la cultura de sus contemporáneos. Mas no se trata solo de idealizar el pasado pero me sigue pareciendo muy llamativo el hecho de ser alguien nacido en el año 1992 que sale de fiesta por la noche a hacer palmas con la voz de Freddie Mercury arengándome de fondo. Y cada una de las veces pienso que está muerto desde antes de que yo naciera, y que nosotros seguimos cumpliendo con su amenaza de hacer un enorme ruido, al igual que lo hicieron nuestros padres y seguramente lo harán nuestros hijos. ¡Eso es una música con personalidad y con genio que sobrevive al paso del tiempo y a las edades y géneros que se crucen con ella! Hoy le ponen incluso bases electrónicas que no necesita o, a veces, sirve de introducción para el nuevo temazo del DJ de moda, pero no importa pues sigue viva. ¿Seguirá el Lean On tan vivo dentro de cuarenta años? Eso ya lo veremos cuando me convierta en abuelo Cebolleta y aunque así sea me cueste reconocerlo, pero todo apunta a que el año que viene ya no nos acordemos de ella. Y no es por cuestión de gustos o porque aborrezca este tipo de música comercial que me parece toda igual, aunque la baile como un descosido cuando salgo con mis amigos, sino porque dentro de una semana nos martirizarán con otro hit que nos lave el cerebro y nos haga olvidar cuál era esa canción que tanto cantamos la noche de Halloween de nuestro año Erasmus en la que hicimos una hora de cola y tanto nos reímos.

Pablo Melgar

We will rock you – Queen

Sociedad egoísta
enero 7, 2014

No se qué pensareis vosotros pero somos unos egoístas. Es cierto, y no hay razón por la que debamos negarlo más allá de conservar nuestras apariencias de buenos ciudadanos y mantener nuestra conciencia limpia. Tú el banquero, tú el barrendero, ambos sois unos egoístas. Yo soy un egoísta.

Repasando la historia considero que hemos llevado a cabo enormes avances y, gracias a Dios, las noticias sobre América ya no nos llegan en manuscritos que viajan a bordo de galeras durante semanas para cruzar el correoso océano Atlántico. Ahora con teclear unos botones imaginarios en una pantalla podemos comunicarnos con el otro lado del mundo a tiempo real. Esto es verdaderamente increíble, teniendo en cuenta la ardua y lenta labor de los mensajeros a lo largo de la historia. Además, seguramente más de un mensaje se perdió en el camino y con él toda su repercusión.

Sí, somos muy civilizados y llevamos todos un smartphone en el bolsillo que nos hace creer que somos parte de una sociedad avanzadísima. Pues lo crean o no, no hemos avanzado tanto. Y sobre todo en la parte más humana de la sociedad, que es la del trato entre nosotros.

Seguimos en la lucha eterna de los poderosos y los sometidos. Nuestra naturaleza animal sobrepasa a todos los calificativos humanos que queramos darnos. Los estratos sociales siguen diferenciados, aunque ya las diferencias no sean tantas como en los tiempos en los que el campesinado vivía entre barro y estiércol, y los nobles sometían a sus súbditos sin pudor.

Hoy en día todo está más suavizado y más enmascarado. La Ilustración no sólo educó a los pobres a leer y a ser conscientes de que podría haber una vida mejor,  además enseñó a los poderosos a conocer los anhelos de los más humildes y a saber cómo callarles la boca.

Entonces surgieron las democracias y los partidos electorales, los representantes del pueblo y la clase política de oficio. Y ellos usaron la retórica y los instrumentos legales para hacernos ver lo mucho que hacen por nosotros. Nos dieron las Constituciones para calmarnos la sed de derechos y con ellas “nuestras viviendas dignas”, el “pluralismo político” y nuestros instrumentos para poder ser parte en las decisiones importantes. Todo está ahí escrito.

Y tras toda esta maraña de Estado de bienestar social y democrático de Derecho avalado por una transición ejemplar que sigue haciendo que nos masturbemos los unos a los otros por lo buenos e inteligentes que somos, existe una realidad muy diferente: la misma jungla.

La nobleza sigue existiendo y la seguimos alabando en los programas de prensa rosa donde nos jactamos de todas las vidas ostentosas y promiscuas de los hijos de los hijos de los hijos. La Corona sigue con sus fortunas vitalicias a costa del pueblo, sin levantar más que escopetas para saciar sus aficiones, tan medievales como los cargos que ostentan. Siguen pactando con la alta burguesía, haciendo tratos ocultos para amasar montañas de dinero a la vez que nos hacen creer que son los mejores representantes que un país pueda  tener.

Las altas esferas siguen tan lejos de las bajas con la única diferencia de que los más humildes creen haber sido partes de la decisión que colocó a ese hombre con frenillo al hablar en el trono de la Moncloa. Pero no es así, ese señor que solamente está ahí por ver colmadas sus ambiciones personales nos engaña y nos dice solamente lo que queremos oír, o lo que es más gracioso, lo que haga que lo volvamos a votar. Pero, en realidad, no tiene poder de decisión y sus palabras, además de productos de marketing, son mandatos de los empresarios que más tienen y que gobiernan en la sombra mediante cheques y sobres secretos.

Entretanto, los problemas de los pueblos siguen en manos de analfabetos que manejan presupuestos millonarios gracias a su poderío monetario que los sentó en los sillones más altos de los ayuntamientos. Los más preparados sólo son títeres  y meros técnicos que cobran los sueldos más bajos y tienen que pedir de rodillas un simple puesto en la Administración. Y la Justicia, que solo es un eufemismo para crear listas de indultos para corruptos y asesinos bien situados, y un medio de opresión de las grandes empresas contra una clase media que no puede costearse esos procesos judiciales llenos de tasas y abogados a sueldo.

Pero, sin duda, nosotros los ciudadanos somos los peores. Nosotros dejamos que esto pase y aplaudimos a la reina cuando viene a nuestro pueblo a deslumbrarnos con su último Chanel pagado por todos, seguimos elogiando la vida de la duquesa de Alba por televisión y nos dan exactamente igual los casos de corrupción, pues…¿quién no lo hubiera hecho? Mientras tengamos fútbol y un pedazo de pan que llevarnos a la boca, aunque sea del día anterior, no nos importan las desigualdades, ni las injusticias, ni los abusos.

No nos cabrea, no nos hace levantarnos, ni apagar la televisión que nos hipnotiza, no nos hace involucrarnos, no nos hace unirnos, ni buscar soluciones. Nosotros somos la punta del iceberg de una sociedad egoísta que evoluciona con distintos calificativos a lo largo de la Historia pero que sigue siendo exactamente la misma.

Pablo Melgar

 

 Society – Eddie Vedder

Espíritu olímpico español
septiembre 7, 2013

Hay una cosa que hoy me irrita y es la declinación, ante todo pronóstico, de la propuesta de “Madrid” como sede de las Olimpiadas del año 2020. Me ha entristecido mucho puesto que, como amante del deporte, me gustaría experimentar la aventura olímpica por lo menos una vez en la vida. El ambiente tiene que ser increíble, respirando deporte por los costados de la ciudad, en cada rincón una prueba y gente animando. Tiene que ser algo inolvidable. Además, todo el esfuerzo que ha hecho la Administración madrileña en reconstruir la ciudad para estos Juegos es impresionante. El billete de metro simple vale 2€ pero ahora tenemos “Villa Olímpica”, ¡qué lujazo!

Pero, objetivamente, organizar unas Olimpiadas no es cualquier cosa. En nuestras retinas todavía está la imagen de clausura de “Londres 2012”, tan opulenta y llena de absolutamente todo. Y todo muy caro. ¿Estaría a la altura Madrid de las circunstancias? Quiero dedicar unas palabras al Comité Olímpico Internacional a ver si se lo piensan dos veces.

Si vivierais en España, miembros del COI, sentiríais el bajón que ha dado la Sanidad española en los últimos años de crisis económica. Si vuestra salud empeorara o incluso algún accidente puntual os ocurriese y tuvierais que echar mano de la Sanidad Pública sufriríais las largas esperas y la deficiencia de los servicios debido a la reducción de personal, consecuencia de los recortes del Gobierno en su lucha contra la crisis. ¡Dios no quiera que algún turista olímpico tuviera la necesidad de visitar algún hospital durante su estancia en Madrid! Los hospitales podrían colapsarse en caso de alguna desgracia.

Miembros del COI, si os vierais amenazados por algún altercado fruto de la aglomeración de gente y tuvierais que ser  protegidos por las Fuerzas de Seguridad de España igual, encima, os llevabais un porrazo. Ya, que últimamente el protocolo a seguir es la disolución indiscriminada en las acumulaciones de gente.

Tampoco tentaría a la suerte cambiando mucho de ciudad, aunque os guste mucho la variedad de las pruebas o quisierais solamente hacer turismo por España. Es posible que no lleguéis a vuestro destino puesto que también se ha convertido en tradición el no cumplir con los requisitos mínimos de seguridad en el transporte público. De vez en cuando algún vagón descarrila y el número de parados baja considerablemente de una tacada. ¡Igual es ésta la única medida contra el paro!

Y, aunque os prometan que las cosas cambiarán no les crean, los verdaderos responsables de las desgracias de este país nunca pagan sus pecados. Esos mismos son los que nos gobiernan y la comunicación con ellos será muy fácil si hay maletines de por medio, además de su perfecto inglés. En caso contrario ni se molesten, aquí los políticos no son un servicio para el pueblo sino el pueblo es un servicio para los políticos. Un servicio para ganar dinero. Y si entráis en esa cúpula de clase alta, es posible que hagáis migas con ellos o que os llevéis algún pellizco en esta visita. ¡No se preocupen por las consecuencias judiciales, todo está paga’o!

Finalmente decirles que si buscan un lugar maravilloso donde tomarse “un café con leche” ese es Madrid. La gente de allí de veras sabe disfrutar de la vida y no hay más que verlos manifestarse porque no tienen trabajo o porque les han desahuciado. La alegría se respira por las calles de la capital de forma inverosímil. ¡Seguro que os reciben con los brazos abiertos!

No dejen de elegir a Madrid como sede, y a España como garante de la organización de estas Olimpiadas, o las del año que viene, o las del otro. Aquí, la mentalidad es la siguiente: “si soy pobre, echaré la quiniela a ver si me toca”. Y no ha tocado, aún así rebosamos espíritu Olímpico. ¡Definitivamente estaremos a la altura de las circunstancias!

Pablo Melgar

 España va bien – SKA-P

Viva la España de Machado
junio 27, 2013

Vivimos en un lugar privilegiado, la geografía española es una de las más variadas del mundo y en ella encontramos lugares paradisíacos de las más variada índole. Históricamente hemos recibido un legado mucho mayor que el de cualquier Estado, fuimos la mayor potencia mundial durante algunos siglos y prueba de ello es que todavía seamos uno de los países más famosos del mundo. Aparte, por nuestras tierras han pasado distintas civilizaciones como son la árabe, la goda, la celta, la romana…que han contribuido a crear puntos de interés que hoy en día son visitados por miles de personas a diario, teniendo como mayor ejemplo la Alhambra, uno de los rincones más increíbles que existen.

Con respecto a la cultura gastronómica creo que somos una potencia sin explotar, “como en España no se come en ningún sitio”, solemos repetir. Y es cierto, la calidad de materias primas respaldadas por la variedad del medio y el gusto por la cocina hacen de España uno de los lugares más atractivos para visitar. La mayoría de los mejores chefs de todo el mundo proceden de la península ibérica. Así que podemos sentirnos orgullosos de nuestro país, ¿no es cierto?

Tenemos lo más difícil, un paraíso cultural, histórico y geográfico como base para crear una sociedad feliz y práctica. Pero no, no se puede tener todo en esta vida y ser ciudadano español no es tan bonito como pudiera resultar en este primer acercamiento a nuestro país. España es un sistema mal hecho para los ciudadanos y perfecto para un sector de succionadores que se benefician exprimiéndolo hasta la última gota. Nuestro legado histórico es innegable, el patrimonio español se extiende fuera de nuestras fronteras pero nuestro carácter también ha perdurado con los siglos. “La España de charanga y pandereta, cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María, de espíritu burlón y de alma quieta…” sigue atormentándonos como una nube negra sobre nuestros hombros durante todo nuestro devenir como comunidad.

La España de los tahúres, de los chupópteros, de la comisión y de los favores, de la corrupción y el enchufismo, de las autonomías familiares, de lo cutre y lo poco práctico, de los burócratas asesinos de tiempo, una España que Machado describió magistralmente hace ya tantos años. La burocracia de este país es un entramado tan complejo como poco entendible. Los avances tecnológicos nos permiten llegar a límites insospechados y lo que podría ser un sistema productivo y fácil para el ciudadano sigue siendo una cadena de manos sobre las que tiene que pasar cada papel que necesitamos para cada situación que queremos generar en nuestra vida, interminable.

La solicitud habrá que rellenarla pero también habrá que pagar una tasa antes de que se entregue y eso no nos asegura que ésta caiga en las manos correctas sino que se dejará a la voluntad del funcionario que mandará el ristre de papeles hasta donde se encuentre el verdadero responsable de tramitar las instancias. Eso sí, en ese camino pueden pasar muchas cosas: que el encargado del envío no cometa errores y no lo extravíe o que el mismo administrador destinatario de las peticiones esté en su puesto de trabajo y se tome la molestia de hacer una gestión sin la cual no podremos cumplir nuestros objetivos. Todo esto bajo la atenta mirada de los plazos, los cuales no pueden ser sobrepasados bajo ningún concepto y sobre los que no tienen responsabilidades los mismos responsables que los despachan, valga la redundancia.

Un sistema basado en la insistencia, en la idea de que si de verdad estás interesado en realizar una petición recorrerás todo el largo camino que desde la Administración te proponen y si desfalleces será media hora de trabajo menos para el funcionario. Mientras tanto, cobrarán todos los intermediarios y todos los responsables y subalternos de los responsables, todo el personal de las ventanillas, los encargados de cobrarte las tasas y los familiares de todos ellos que seguramente estén rulando por allí también.

Cuando las personas de otros países vienen a España sienten que han aterrizado en un paraíso lleno de arena, mar, buenas tapas, un Sol radiante, catedrales para visitar y gente divertida. Pero cuando vives aquí y vas al médico, al Ayuntamiento de tu pueblo, a la secretaría de tu Universidad y pretendes que te pongan las cosas fáciles estás muy equivocado.

Y todo ello encima contribuye a que no haya dinero para todas las prestaciones que deberías recibir y que no pueden pagarse porque los billetes van sedimentándose en todo el camino que recorre hasta nosotros, repartido entre todas las manos corruptas del sistema. El sistema está estructurado para que la Administración nutra a sus lacayos y no a los ciudadanos para los que en realidad deberían trabajar. ¡Viva España! ¿Sigues con ganas de jurar bandera? Lo dudo mucho.

Pablo Melgar

 Parábola – Joan Manuel Serrat

 

El mañana efímero

 

La España de charanga y pandereta,

cerrado y sacristía,

devota de Frascuelo y de María,

de espíritu burlón y alma inquieta,

ha de tener su mármol y su día,

su infalible mañana y su poeta.

En vano ayer engendrará un mañana

vacío y por ventura pasajero.

Será un joven lechuzo y tarambana,

un sayón con hechuras de bolero,

a la moda de Francia realista

un poco al uso de París pagano

y al estilo de España especialista

en el vicio al alcance de la mano.

Esa España inferior que ora y bosteza,

vieja y tahúr, zaragatera y triste;

esa España inferior que ora y embiste,

cuando se digna usar la cabeza,

aún tendrá luengo parto de varones

amantes de sagradas tradiciones

y de sagradas formas y maneras;

florecerán las barbas apostólicas,

y otras calvas en otras calaveras

brillarán, venerables y católicas.

El vano ayer engendrará un mañana

vacío y ¡por ventura! pasajero,

la sombra de un lechuzo tarambana,

de un sayón con hechuras de bolero;

el vacuo ayer dará un mañana huero.

Como la náusea de un borracho ahíto

de vino malo, un rojo sol corona

de heces turbias las cumbres de granito;

hay un mañana estomagante escrito

en la tarde pragmática y dulzona.

Mas otra España nace,

la España del cincel y de la maza,

con esa eterna juventud que se hace

del pasado macizo de la raza.

Una España implacable y redentora,

España que alborea

con un hacha en la mano vengadora,

España de la rabia y de la idea.

 

-ANTONIO MACHADO-

 

Es hora de hablar: Eurovegas II
diciembre 8, 2012

“Eurovegas y la reestructuración social. Parte II” por Emma Álvarez Cronin

Nos pretenden hacer creer que con Eurovegas, las políticas de austeridad y los recortes en los derechos sociales saldremos de la crisis, pero la construcción de Eurovegas significaría seguir en el mismo modelo urbanístico que nos ha traído hasta la crisis actual. Además, Adelson ha pedido al gobierno español que le avale un crédito millonario, lo cual es muy peligroso teniendo en cuenta la trayectoria de este empresario. Así, solo conseguirán que el país siga endeudándose y estaremos cada vez más atrapados en una especie de bucle catastrófico en el cual  el sistema favorecerá los intereses de las grandes empresas frente a los del resto de ciudadanos que deberán conformarse con contratos basura y un salario  que tan solo sirva para satisfacer las necesidades básicas.

La situación es tan evidente que incluso (según se rumorea) la “dimisión” de Esperanza Aguirre podría estar vinculada a que Rajoy no aprobase las decisiones de la ex presidenta de la comunidad de Madrid que consistían en aceptar cualquier cosa que el polémico empresario pidiese. Parece ser que estas exigencias son demasiado incluso para nuestro presidente.

 Se podría comparar a Sheldon Adelson con aquel grupo de empresarios de Miami en la  película “El capital”, que buscaban tan solo el máximo beneficio sin importar cómo y mucho menos el bienestar del resto de la sociedad. El problema fundamental de Personas como Adelson es que el dinero ha dejado de ser un mero medio de intercambio, sino que para ellos tiene un valor por sí solo. Y este empresario se ha encontrado con  un país que puede manejar a sus anchas, cambiando la ley a su favor, poniendo condiciones , usando dinero público de los españoles para su propio beneficio y ,no solo eso, sino que encima, los políticos se pelean por llevar este proyecto a su comunidad reduciendo cada vez más las restricciones legales. Queda preguntarnos por qué nuestros políticos permiten que se realice un proyecto como este en nuestro país sabiendo que realmente no saldremos beneficiados, sino todo lo contrario. Si tenemos en cuenta que Adelson está siendo investigado y perseguido por la justicia en EEUU y China por sobornos, una explicación razonable sería que obtendrán alguna recompensa si aceptan las condiciones impuestas por este señor, cuya conciencia social es nula. Si es así, me parece indignante. Estaríamos ante unos gobernantes que usan a sus ciudadanos como mercancía y a su país como su empresa personal, a la cual quieren sacar la máxima rentabilidad. De todos modos tampoco es de extrañar, teniendo en cuenta la gran tendencia de nuestros representantes a la corrupción.

Políticos y empresarios hoy en día comparten esa misma obsesión enfermiza por la acumulación del dinero “porque sí”. Al igual que aquellos empresarios que querían hundir el banco Phoenix simplemente por seguir acumulando dinero, nuestros políticos parece que quieren hundir el país entero, con la colaboración de Sheldon Adelson o Díaz Ferrán entre otros muchos.

Cuando este empresario trasladó las vegas a Asia, a su alrededor se formó un mundo de mafias y prostitución. Hay un gran riesgo de que esto suceda también en nuestro país, lo cual supondría tanto el aumento de la corrupción (que ya de por sí en nuestro país es una práctica muy extendida) como un retroceso aún mayor en los derechos de las mujeres. No parece que esto sea un factor que preocupe demasiado al PP, ya que coincide bastante con sus políticas de defender a los corruptos y asegurarse de que las mujeres volvamos poco a poco al lugar que nos “corresponde”. Solo tenemos que observar la nueva ley del aborto que pretenden poner en vigor, (la segunda más restrictiva de Europa después de Irlanda). Quieren quitarnos de nuevo el derecho a decidir libremente sobre nuestro cuerpo, por lo que dejamos de ser dueñas de él, al igual que aquellas mujeres que se ven obligadas a “mercantilizarlo “para poder comer. En su proyecto para la sociedad, parecen no tener cabida las mujeres libres, independientes y trabajadoras.

El proyecto neoliberal, no es tan solo incompatible con la sociedad del bienestar y la democracia, sino también con el medio ambiente. La sobreexplotación de recursos es una grave consecuencia del capitalismo y en el caso de Eurovegas, las consecuencias medioambientales parecen no importarle lo más mínimo al gobierno, que no duda en recalificar todo el terreno necesario para que se lleve a cabo este devastador proyecto. Como he mencionado antes, al igual que en América latina, se está permitiendo que empresarios extranjeros exploten nuestros recursos de manera indiscriminada. Si cuestionamos además la falta de ética de los casinos, como medio de enriquecimiento para unos pocos a costa de la enfermedad (ludopatía) de otros, nos encontraremos con la justificación de que los casinos supondrán tan sólo el 3% de la superficie del complejo. Sin embargo, en el modelo de empresa de Adelson está claro que el negocio del casino es el motor económico.

Queda claro que el neoliberalismo no conoce la palabra “ética” ni mucho menos el concepto de “conciencia social”. Por ello ,es completamente compatible la creación de una “ciudad sin ley” en nuestro país ,donde la corrupción parece, más que un delito, una costumbre y las políticas neoliberales de nuestro gobierno favorecen a quienes jugaron y siguen jugando con nuestro dinero permitiendo que sean quienes además marquen las reglas y las cambien según su conveniencia. Promueven así la formación de una sociedad súbdita, no de un gobierno elegido democráticamente por todos los ciudadanos, sino de aquellos que teniendo el poder económico se han adueñado del mundo y de sus habitantes, que han pasado ahora a considerarse meras mercancías.

Emma Rose Álvarez Cronin

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